
Existen datos históricos que pueden dar explicación a esta superstición. Nos podemos remontar a un Viernes 13 de octubre de 1307, ese día la orden de los Caballeros Templarios fue perseguida por la Santa Inquisición que realizó arrestos masivos esa misma noche en Francia, principalmente en París. La causa de esto fue la suposición de que los caballeros se reunían a hacer celebraciones paganas, practicar la herejía y la actividad homosexual. Por ello fueron asesinados o condenados a la hoguera, en una matanza colectiva. Muchos de los caballeros huyeron y pudieron salvarse, llevando consigo secretos que ha dado lugar a muchísimas especulaciones sobre la creación de sociedades secretas como los Masones, Rosacruces, etc.